El ABC de los impuestos

Tabla de contenido

Share
Tweet
Share

Con tan solo escuchar la palabra impuestos le puede dar a uno dolor de cabeza. Existen tantos tipos de impuestos, llenos de términos legales y fiscales, que es fácil confundirse. Por eso hemos preparado esta guía sobre los principales impuestos en España, y explicamos algunos de los términos más comunes. 

El sistema tributario

Los tributos son prestaciones dinerarias que los ciudadanos están obligados a pagar por ley al Estado, para que este pueda cubrir las necesidades públicas. 

Estos se clasifican en tasas, contribuciones especiales e impuestos. Las tasas son pagos de algún gasto administrativo que afecta al ciudadano individualmente, como ser la expedición del DNI. Las contribuciones especiales se pagan cuando se cubre una necesidad de un grupo de personas determinado.  Y los impuestos, que no requieren una contraprestación específica y dependen de la capacidad económica de los ciudadanos. De aquí viene la mayoría de los ingresos públicos.

Clasificación de impuestos

A su vez, los impuestos se dividen dependiendo de la capacidad económica en impuestos directos e indirectos. 

Los impuestos directos son aquellos que gravan a la posesión de un patrimonio, o a la obtención de una renta. Mientras que los impuestos indirectos afectan a la circulación de la riqueza, es decir, actos de consumo. 

Impuestos indirectos

IVA

El Impuesto Sobre el Valor Añadido (IVA) es el más prevalente de los impuestos indirectos. El impuesto recae sobre el consumidor y tiene un gravamen general del 21%. Es un impuesto regresivo ya que el porcentaje se hace más chico a medida que aumenta la cantidad sujeta al impuesto. Hay tres tipos de IVA, el IVA general (de 21%) es el más común, el IVA reducido (del 10%) afecta principalmente a los alimentos y el IVA superreducido (4%) que grava a los bienes que son más necesarios como alimentos básicos (como pan, huevos, vegetales, leche), y medicamentos. 

Impuestos directos

IRPF

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) afecta a los salarios, pensiones, intereses de cuentas bancarias, dividendos de acciones, ganancias por transmisión de bienes y demás. Es un impuesto progresivo, ya que el porcentaje a pagar lo determina el monto de ingresos de renta que tiene la persona. Mientras más ingresos tienes, más pagarás. No todos pagan el mismo monto. Existen desgravaciones (deducciones) para personas mayores, por maternidad, por tener familias numerosas o personas con discapacidades a cargo. Incluso puedes obtener una deducción si realizas donaciones o inviertes en bienes de interés cultural. 

El impuesto se paga todos los meses, y cuando termina el período fiscal si resulta que se nos ha retenido de más, se nos devuelve el exceso, y si hemos pagado de menos, debemos cancelar la deuda. No hacerlo tiene consecuencias jurídicas. 

IS

El Impuesto sobre Sociedades (IS) es similar al IRPF, con la diferencia de que, en lugar de afectar a personas físicas, se impone sobre personas jurídicas, es decir sociedades. El impuesto se aplica sobre el resultado de los ingresos que tuvo la sociedad, menos los gastos. A esto se le llama beneficio contable. Este suele corresponder con la base imponible del IS, que es el monto sobre el cual se aplica el impuesto. 

El tipo de gravamen* de este impuesto es del 25%, o del 15% si se trata de una sociedad nueva, luego de que esta haya tenido una base imponible positiva, es decir, haya tenido ganancias superiores a sus gastos. Las instituciones sin ánimos de lucro, las organizaciones no gubernamentales, los colegios profesionales, los sindicatos, y partidos políticos, entre otros, gozan de exención parcial. Los entes del sector público gozan de exención total, y no tienen obligación de declarar las rentas. 

*Se le llama gravamen a la cifra, porcentaje o coeficiente que determina el monto del impuesto a pagar. También se le llama carga tributaria o carga impositiva

Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones

Este impuesto se paga cuando los ciudadanos reciben una herencia o donación, es decir, cuando reciben dinero sin haber prestado un servicio o realizado un trabajo. Las Comunidades Autónomas son las encargadas de regular la gestión del impuesto. El impuesto debe ser pagado en un plazo de 6 meses desde el fallecimiento, cuando se trata de una herencia, y 30 días hábiles cuando hablamos de una donación. 

Declaración de Renta

Si quieres saber si estás obligado a presentar la declaración de renta, puedes encontrar más información en la página web de la Agencia Tributaria. El plazo para presentar las declaraciones del IRPF suele ser desde mediados de abril hasta fines de junio. Para gestionar la declaración, puedes ingresar al servicio de tramitación de declaración del IRPF de la Agencia Tributaria, Renta WEB. Esta es accesible desde cualquier dispositivo con acceso a internet como un ordenador, teléfono móvil o tablet, y no requiere que instales ningún programa.  Utilizar la plataforma es bastante sencillo.

Puedes seguir estos 10 simples pasos:

  1. Ingresa tu DNI/NIE o bien, accede con un certificado o DNI electrónico.

  2. Revisa que los datos de domicilio que figuran sean correctos. Modifícalos si encuentras algún error. Una vez que los datos sean los correctos, haz clic en “Ratificar”. Y luego, en “Continuar”.

  3. Pulsa Borrador/Declaración (Renta WEB).

  4. Verifica los datos identificativos, e incorpora los datos del resto de tu unidad familiar si es necesario. Haz clic en “Aceptar”.

  5. Si debes ingresar datos adicionales, la aplicación te dará un aviso.

  6. Se te mostrará un resumen de declaraciones, donde figurarán los datos trasladados. Si necesitas completar datos extras, puedes hacerlo manualmente en el formulario.  Para ello, haz clic en “Ver datos trasladados”.  Allí podrás ver los datos incorporados, y aquellos que no han sido incorporados a la declaración.

  7. Puedes navegar entre las páginas utilizando las flechas, o bien con la sección “Apartados” para ir directamente a la sección que deseas modificar.

  8. Haz clic en “Validar” para ver si has cometido algún error o si te falta completar alguna casilla. Una vez completa, pulsa “Guardar”. Para obtener una vista preliminar, puedes presionar el botón “Resumen de las declaraciones”.

  9. Haz clic en “Presentar declaración”, e indica cual declaración deseas presentar. Si resulta que has abonado impuestos de más y te corresponde una devolución, deberás introducir el Código IBAN de tu cuenta bancaria. Si te corresponde pagar de más, deberás elegir entre pago no fraccionado, o pago fraccionado, y luego completar la información correspondiente.

  10. Presiona “Aceptar”. ¡Listo, ya has realizado tu declaración de renta!

Recuerda que existen deducciones que pueden reducir el importe a pagar. Entre ellas se encuentran las deducciones por obras de mejora de eficiencia energética en viviendas. Puedes encontrar más información sobre cómo lograr la eficiencia energética en tu hogar, y cuáles son sus beneficios, en nuestro blog.

Autor :
Gerente General
Emil Kjær
Gerente General

Emil utiliza su experiencia para marcar una diferencia en el sector financiero. Estudió en la Universidad de Dinamarca del Sur y ha sido gerente general de Intelligent Banker desde 2013, donde ha ayudado a más de 500.000 usuarios de todo el mundo con sus necesidades financieras.

Copyright © 2024 Moneezy - All Rights Reserved